Cuando llega el buen tiempo, muchas personas empiezan a pensar en el moreno: cómo conseguir un tono bonito, cómo mantenerlo más tiempo y cómo cuidar la piel para que no se vea apagada después de los primeros días de sol.Y aunque no existe una fruta mágica que te ponga moreno de un día para otro, sí hay alimentos que pueden ayudar a preparar la piel desde dentro. Sobre todo frutas y verduras ricas en betacarotenos, antioxidantes, agua y vitaminas.
La clave está en entenderlo bien: la alimentación no sustituye nunca a la protección solar, pero sí puede ser una gran aliada para que la piel esté más cuidada, hidratada y luminosa.
Si hablamos de alimentos relacionados con el moreno, la zanahoria siempre aparece la primera. Y no es casualidad.La zanahoria es rica en betacarotenos, unos pigmentos naturales que también están presentes en muchas frutas y verduras de color naranja, rojo o verde intenso. El cuerpo puede transformar parte de esos carotenoides en vitamina A, relacionada con el mantenimiento normal de la piel.
Tomarla de forma habitual puede ayudar a que la piel tenga un aspecto más bonito y saludable. Puedes comerla cruda en ensaladas, rallada, en zumos, en cremas frías o como snack entre horas.Un truco sencillo: acompáñala con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Los carotenoides se absorben mejor cuando se toman junto a una pequeña cantidad de grasa saludable.
El tomate es otro básico de la temporada. Fresco, ligero y muy fácil de incluir en cualquier comida, aporta licopeno, un antioxidante natural que también está relacionado con el color rojo de este alimento.En verano apetece especialmente en ensaladas, gazpachos, salmorejos o simplemente con aceite de oliva y sal. Además, al tener mucha agua, ayuda a mantener una buena hidratación, algo fundamental cuando hace calor.El tomate no va a evitar que te quemes, pero sí es un buen aliado dentro de una alimentación pensada para cuidar la piel.
Para mantener un moreno bonito, la hidratación cuenta mucho. Una piel seca se descama antes, pierde luminosidad y hace que el color dure menos.Por eso, frutas como la sandía y el melón son perfectas en verano. Tienen muchísima agua, son refrescantes y ayudan a que sea más fácil mantenerse hidratado a lo largo del día.
Puedes tomarlas como postre, entre horas, en dados para llevar al trabajo o incluso en ensaladas frescas con queso, menta o jamón.
Las frutas naranjas y amarillas suelen ser grandes amigas de la piel en esta época. Mango, albaricoque, melocotón o nectarina son opciones muy apetecibles cuando empieza el calor.Además de estar buenísimas, aportan carotenoides y antioxidantes. Son perfectas para desayunos, meriendas, macedonias o batidos naturales.
Aunque no sean naranjas, las verduras de hoja verde también contienen carotenoides. Espinacas, acelgas, kale, rúcula o canónigos pueden formar parte de una dieta pensada para cuidar la piel.Lo bueno es que se pueden combinar fácilmente con frutas de temporada. Por ejemplo, una ensalada de espinacas con melocotón, tomate, aguacate y frutos secos es fresca, completa y muy veraniega.
El pimiento rojo es otro alimento muy interesante para el verano. Tiene un color intenso, aporta antioxidantes y combina muy bien tanto en crudo como cocinado.Puedes añadirlo a ensaladas, gazpachos, tostadas, verduras asadas o platos fríos. Además, su sabor dulce encaja muy bien con tomate, pepino, cebolla, atún, huevo cocido o legumbres.
Naranjas, mandarinas, limón, kiwi, fresas, frambuesas, arándanos o grosellas aportan vitamina C y antioxidantes. Son frutas muy interesantes para mantener una piel cuidada y con buen aspecto.La vitamina C participa en la formación normal de colágeno, por eso es buena idea incluirla a diario a través de frutas y verduras frescas.
El aguacate no te va a poner moreno, pero sí puede ayudar a que tus platos sean más completos. Además, sus grasas saludables favorecen la absorción de algunos nutrientes presentes en frutas y verduras, como los carotenoides.Puedes combinarlo con tomate, zanahoria rallada, espinacas, mango o pimiento rojo. Es una forma sencilla de preparar ensaladas más saciantes y nutritivas.
Comer fruta y verdura ayuda a cuidar la piel, pero no sustituye la crema solar. Para tomar el sol de forma responsable hay que usar protección adecuada, evitar las horas centrales del día y no exponerse durante demasiado tiempo. De hecho, una piel quemada no se broncea mejor. Se daña, se pela antes y pierde el color mucho más rápido.Si quieres un moreno bonito y duradero, lo mejor es hacerlo poco a poco: buena alimentación, hidratación, protección solar y descanso.
El bronceado no depende solo del sol. También depende de cómo está tu piel. Si está hidratada, nutrida y bien cuidada, el tono se ve más uniforme y dura más.Por eso, llenar la cesta de frutas y verduras de temporada es una forma sencilla de empezar a preparar la piel para el verano.
Al final, el mejor moreno es el que llega sin prisas, con cabeza y con una piel bien cuidada.
